Me alegra saber que un profesor de primaria sea además un escritor publicado, pues a esas edades se puede impulsar el interés de los niños hacia lectura en clase. ¿Es así como comenzaste a leer? ¿qué sucedió para que empezases a escribir tus propias historias?
Se puede impulsar y se impulsa. Luego eso a
lo que llamamos libertad hace que la gente lea, haga maratones, vaya a la
piscina o vea series de televisión. Todo tiene valor, porque todo es libertad.
Comencé a leer por curiosidad y por diversión. De pequeño fui mucho de
Mortadelo y Zipi y Zape. Hablando de la novela, empecé a leer porque en la biblioteca
de mi barrio (la que aparece en No serás
nadie, por cierto) encontré entre centenares de libros uno que se llamaba El señor de los anillos. Tendría diez o
doce años. El resto es historia.
Para que yo empezara a escribir sucedió una
cosa solamente: que yo tuviera interés en hacerlo. Apenas era mayor de edad
cuando empecé a ganar pequeños concursos literarios. Luego todo se resume en talleres
literarios, ensayos sobre el arte de escribir y leer muchísimo, de mucha gente.
Y, por supuesto, en escribir un poco cada día. Ese es el único secreto.
Por cierto, esta entrevista también tiene
un comienzo, que fue la cola de firmas tras mi presentación en el Celsius de
Avilés. Qué ilusión que nos conociéramos allí.
Aunque todos los artistas busquemos la originalidad, siempre hay elementos externos que nos influencian. ¿Cuáles son los tuyos? ¿qué autores y libros te han marcado?
No busco la originalidad por buscarla.
Nunca la tengo en mi mente al estar escribiendo, aunque admito su valor. Mis
escritores favoritos son Llamazares, Somoza, Auster, Bueso y Murakami. Esos
cinco, hoy por hoy. Si escribo es por una novela del primero, por cierto. Se
llama La lluvia amarilla. Es la cosa
más triste y más bella que ha pasado por mis ojos.
La portada de No serás nadie, que es preciosa por cierto, es una ilustración hecha
por David Alonso que claramente refleja el desencadenante de la historia, ¿le
pediste tú que mostrase esa idea? ¿o no te implicaste en la creación de la
portada, dejando vía libre al artista?
David es un artista. Ya colaboró con
nosotros en la portada de El amargo
despertar. Aquí se ha superado, y mira que era difícil. Te voy a ser
sincero: esa era mi idea. Pero él leyó la novela y coincidimos. Fue
extraordinario. Luego, gracias a mi editor, añadimos algunos detallitos.
Magnífica, la verdad. Gracias por fijarte.
Antes mencionaba el punto de partida de la novela, ¿cómo paso está historia de ser alguien que despierta en otro cuerpo a una distopía crítica a la sociedad actual?
Qué gran pregunta, la verdad. Como ya he
dicho alguna vez, No serás nadie
surge de eso que cuentas: de alguien que se transforma en otra persona sin
quererlo. Luego ocurrió la magia. Planifiqué la historia, sus conflictos, y
todo fue muy natural. No podía escribirse con otro tono. Yo no sabría, desde
luego.
Esta pregunta es una que me hago tanto como periodista como lectora de tu libro, y seguro muchos otros de tus lectores se la están haciendo, una que hipotéticamente se planteó en el Celsius 232. ¿Tendrá está historia una continuación? ¿Dejarás que los lectores nos imaginemos cómo terminaría esa sociedad?
Hay una continuación, y está en el mismo
libro: un pequeño relato, mucho más trágico, incluso, y que se titula Un muro de bebés vivos. Está al final de
No serás nadie. Se me ocurren muchas
historias que parten de esta sociedad perdida que planteo. Algo habrá, seguro.
No tanto como continuación, sino aprovechando el mundo narrativo que creé en su
momento.
Los dos libros que has publicado tienen un carácter crítico muy marcado también lo tendrá el siguiente por lo que sé, ¿es por eso para lo que escribes? Es decir, ves la Literatura no solo como un medio para entretener sino también para hacer reflexionar.
Empiezo por el final. Lo único que veo de
la Literatura es que yo soy quién soy, en gran parte, por los centenares de
libros que he ido leyendo. Muchos me han entretenido, muchos me han hecho
pensar. Los menos, las dos cosas. Yo no busco nada, y no quiero dar lecciones a
nadie, pero creo que la Literatura es muchísimo más que entretenimiento. Pero
hurra a todas la que consiguen eso, por supuesto.
Por otra parte, no escribo para nada en
concreto. Ni para nadie en concreto. Es algo mucho más natural.
En Celsius 232 adelantaste que ya tienes otra historia en proceso publicación, ¿qué nos puedes contar sobre la novela?
Me queda un año entero de hablar de No serás nadie, pero, si te soy sincero,
me pongo nervioso solo de pensar en lo que vendrá después. Estoy convencido de
que es lo mejor que he escrito y que gustará a mucha más gente. Me he dejado
llevar, que ya era hora. Y creo que ha merecido la pena. El punto de partida se
resume en una frase: un grupo de desconocidos hace una marcha por el monte y,
al volver, el camino no tiene fin. Poco más te puedo decir, pero hay tiempo
para todo.
Y a parte de ese, ¿tienes más proyectos en marcha? ¿seguirás publicando ciencia ficción o también podremos leerte en otros subgéneros?
La cuarta novela está más que empezada, y
estoy en un momento crítico. Tiene un carácter más realista que las anteriores
(habla de los desahucios), pero me estoy planteando sacar toda la artillería
para empezar algo mucho más chungo. Madre mía, que mundo este de los libros.
¡Muchas gracias por vuestro tiempo! En www.albertoalez.com
podréis hablar conmigo, que para eso escribo.




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