Polluelo cantor que cayó de su nidito antes de tiempo, quedó
perdido y vagando sin rumbo hasta llegar a Nunca Jamás, donde Peter Pan en
persona lo acogió entre los suyos mostrándole el camino de la eterna niñez. Mas
un fatídico día de lucha contra los piratas quedó separado de sus compañeros, y
nuevamente, se perdió – de ahí su nombre, él hizo del perderse un arte – fue
entonces cuando conoció a la Sombrera, que cantaba a toda voz mientras hacía
equilibrios sobre la fina rama del árbol más alto del bosque.
Fue arrojado a esta aventura a base de pucheros, miradas
llorosas y puro chantaje de su loca Sombrereritita, que acabó saliéndose con la
suya arrojándolo de cabeza al agujero – alguien tenía que comprobar cuan hondo
era antes de saltar todos.
Es el más joven de los cuatro reyes, y su tiempo lo pasa
escribiendo canciones, escuchando música, dibujando, tocando la guitarra,
escribiendo, hablando con la Sombrerera y por supuesto… perdiéndose y perdiendo
de paso a todos los de su alrededor, a fin de cuentas, en su mejor arte.
¿Qué queréis saber más del Niño Perdido?
Saltad al agujero…
Antes de que os pierda por completo.





0 travesuras :
Publicar un comentario